REPORTAJE

Profesiones que han desaparecido en el pueblo

En el año 1960, Quintana contaba con más de 7.800 habitantes

NOTICIA DE BEATRIZ HENAO / ENCARNA TENA06/03/2012
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Profesiones que han desaparecido en el pueblo

Afilador, limpiabotas y la fabrica de pieles son algunos oficios que han desaparecidos en Quintana

Quintana de la Serena ha sido desde siempre un municipio muy activo, durante la época musulmana permaneció poblada, integrándose bajo los cristianos en la Orden de Alcántara como aldea de Campanario. Pero a partir de 1595 cuando alcanzó su independencia como villa exenta, obtuvo el rango de encomienda y se consolidó como uno de los centros más significados del Partido Judicial.

A finales del S. XVIII y a medida que evoluciona la vida social, el trabajo en este pueblo se divide y las profesiones aumentan según las necesidades de la población que en esta fecha era de 1.980 habitantes.

Por entonces en el pueblo había tres abogados, un administrativo, 84 arrieros, 26 Eclesiásticos, un guarda, 120 labradores, un maestre, 44 nobles, 162 obreros,  50 pastores, un sangrador y 20 senareros.

Cuando terminó la reconquista y una vez que cesaron las periódicas campañas de guerra, la juventud no teniendo otra cosa que hacer, se orientó hacia las Humanidades, y siendo varias las escuelas de Letras y Humanidades que hubo en la región desde el S. XVI al XIX, es lógico que hubiera un elevado número de eclesiásticos y así podemos explicarnos como tenía Quintana 26 eclesiásticos en el año 1790.

A principios del S. XIX, alrededor del año 1829, Quintana contaba con 3.674 habitantes, llegando hasta los 5.100 en el año 1.888. Por esta fecha, existían en el municipio un abogado, dos boticarios, 31 eclesiásticos, tres escribanos, un maestre, un médico, 65 nobles y hasta un impresor.

Y a medida que pasaban los tiempos, en el año 1900 el municipio llega a los 5.900 habitantes. En 1920 había 6.650, pero la emigración a Norteamérica hizo que descendiese considerablemente, quedando en 1922, 6.150 habitantes. Con el paso de los años la población se recupera llegando a tener 7.861 habitantes en el año 1960.

ANTIGUOS OFICIOS

Evidentemente fue en esta época en la que más actividad había en el pueblo, y se llegaron a conocer oficios ya prácticamente desaparecidos como fueron alfareros. En Quintana había por estos años cinco alfarerías, trabajando una de ellas en el vidriado.

Otro de los oficios prácticamente desaparecido o al menos muy cambiado y adaptado a los tiempos era el de barbero. Aunque sean muchos los que creen, que los antiguos barberos eran únicamente peluqueros, que también se encargaban de arreglar la barba a los hombres, no es cierto, si nos remontamos siglos atrás, cuando los dentistas no existían, eran los barberos los encargados de la dentadura de sus clientes e incluso hacían las labores de médicos de la época, tales como vendar úlceras o hacer sangrías

En Quintana aun se recuerda a 'Juanillo el campanero', quien se encargaba de tocar y repicar las campanas además del mantenimiento de las mismas y de revisar las ataduras de los badajos y la tensión de los distintos cables.

No faltaron en el pueblo oficios artesanos como el de cestero, al cual se dedicaba la 'familia Mallorca', realizando cestas para la ropa, la comida y otros usos.

En este pueblo se han llegado a conocer hasta cuatro fábricas curtidoras de pieles, en las que trabajaban entre 20 y 25 obreros. No podemos olvidarnos de las cuatro antiguas herrerías, las dos de los hermanos Bravo, la de Juan Hidalgo, y la de Gabriel Barquero.

El hojalatero Antonio de Tena, que tenía su tienda y taller en la calle conocida hoy como travesía Juan Ramón Jiménez, fue sustituido por su hijo Bibiano de Tena, que también ejerció esta profesión hacia el año 36, que junto a Baldomero Ortiz, fueron los hojalateros de la localidad fabricando una gran cantidad de utensilios para muy distintos fines como; cantaros para la leche o aceite, baños medianos para fregar la vajilla cuando en las casas no había agua corriente, grandes recipientes para el aseo de toda la familia, embudos, candiles, faroles, tinajas con tapadera de madera, etc.

Manuel Vargas ejercía de limpiabotas en el municipio y uno de los pocos a los que se conocieron en este oficio. Las noticias más relevantes del pueblo y de las que había que informar a los vecinos las llevaban los pregoneros, que reunían a los vecinos en las calles para comunicarles cualquier acontecimiento. Eran el 'Luquilla' y el 'Yacaré' los dos pregoneros más conocidos en el pueblo.

También se han conocido a varios sastres y zapateros, como lo fueron Marcelo, Vicente Cabezas y su hijo Clemente.

Hay otros oficios que se llevaban a cabo de manera ambulante, tales como el colchonero lanero, afilador, lañador o pellejero.

Eran muchos oficios los que se realizaban en Quintana y que con el paso de los años han desaparecido, con los nuevos tiempos, las nuevas tecnologías y el progreso se han perdido trabajos que siempre han sido imprescindibles en la sociedad, siendo además muy reconocidos.

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